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Grandes Gritos del Rock (XXIII) - La planta power

El otro día iba en el auto y en la radio (www.fmlatribu.com) arrancó una canción de lo más potente y entonces me quedé escuchando a ver qué era y de repente empieza a cantar una dama muy violenta y todo se fundía en un concierto de furia y rock. Se trataba de los muchachos de Eruca Sativa, banda cordobesa que parece que la tiene atada. Es un power-trío formado por dos señoritas y un señor. Lo que tocan no tiene nombre.

Acá les dejo una especie de samba-rock que incluye unos gritos muy afiatados que merecían ganarse un lugar en esta sección.

Está claro que esta chica grita muy bien.


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Responsable: Lula Bertoldi
Obra: Amor ausente
Frase: (Variaciones varias)
Momento: 4:50 > 5:38

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (XXII) - El árbol lunático

¡Miren cómo saltan y rebotan estos muchachos de Haedo! Y sus gritos en un dialecto incomprensible para los mortales nos hacen sospechar los más oscuros mensajes satánicos. Otra de las bandas moldeadas y exprimidas por Santaolalla; hoy en día les cantan a los floggers y al Facebook, pero en su momento tenían mucho para decir.

Oigamos esta hermosa canción dedicada a la luna. La luna que baila y maquilla el baile. Esta luna fiestera que gusta de las piñatas y los ponches del color de la noche. Un autista mira un cotillón, un aroma que quiebra en dos el patio, el otoño huraño y la sarna del perro... Y esta canción cansada cuya letra nada dice.

Olvidemos los little dreams y abracemos a esta luna parrandera y ansiosa.




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Responsable: Edu Schmidt
Obra: Luna
Frase: "¡¡¡¡CO SA DE WA SE CO IOOOOOOOOWWWWWWWEEEEEEEIIIIIIIIIIII!!!!"
Momento: 4:38 > 4:47

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (XXI) - La reina de las voces

Furiosas lentejuelas negras que encandilan reflectores; una silueta ajustada y provocativa que se contornea y fluye en sinigual amalgama de luz y sonido; dientes como centinelas de un tesoro, como antesala del milagro; un puño apretado en dirección al cielo, ofrendando el don que acaso desde lo alto le fue otorgado. La soberana británica que no era británica sino asiática y tercermundista; voz de voces desde los estragos del imperio.

Sus elecciones siempre fueron llamativas. Eligió un polémico nombre para la banda, sin miedo de ser acusado de homosexual. Eligió componer una rapsodia que fue la más hermosa y extensa pieza de rock de la historia. Eligió un nombre que no era de él, pero no renegó de sus raíces. Eligió coronarse reina en vivo, ante millares de ojos que no podían parar de aplaudir. Eligió ser diferente cuando serlo implicaba ser señalado y morir. Eligió ser el mejor cuando había muchos mejores. Y el destino eligió que no fuera inglés cuando todos eran ingleses; el mejor de todos los tiempos, y no era inglés.

Farrokh Bomi Bulsara nació en la India los años '40, cuando todavía se arrastraba bajo las armas de la Corona Británica. Casi 30 años después era Freddie Mercury y su recuerdo sería indeleble. Falleció en Londres a los 45 años. La voz más hermosa del rock nunca había estudiado canto.

Pero quería cantar, y algo de eso sabía...

"You can be anything you want to be
Just turn yourself into anything
you think that you could ever be"


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Responsable: Freddie Mercury
Obra: Innuendo
Frase: "'Till the eeeeeeend of tiiiimeee!"
Momento: 6:10 > 6:13

¡Que grite el rock!



(Por Nico)

Grandes Gritos del Rock (XX) - Un rayo en medio del campo

Esto es insoportable, no entiendo por qué se cuelgan diez minutos con un riff injustificado, por qué canta así, qué le pasa, por qué grita, en qué idioma habla, y éste se dice poeta, no lo quiere nadie, qué quilombo de sonido, ni sitio de internet tienen, qué gordo boludo. Sí, podrá ser un gordo boludo, podrá balbucear frases ininteligibles, podrá escribir cualquier fruta y no cantar muy bien, pero... No me acuerdo qué contrarrestaba todo eso, pero créanme que era lo suficientemente bueno como para combatir cualquier injuria. Capaz eran los Ray-Ban, no sé...

Consecuencias de ir a un toque de La Hermana Menor, según ellos mismos:
- Podés encontrarte con una banda que sabe lo que toca pero que no lo sabe tanto como para que suene como un disco.
- Podés conocer gente interesante.
- Si sos del sexo femenino, podés terminar en la cama con algún integrante de la banda.
- Si sos del sexo masculino y la banda está muy borracha y confundida, en una de esas también.
- Si Iván está con ganas de bailar podés llevarte una cicatriz en forma de clavija de bajo en la frente.
- Podés conseguir el contacto de un buen dealer.

- Podés cambiar tu idea de lo que tienen que darte musicalmente en un show de rock y de lo que vale tu entrada.

Pero la gente nunca está conforme. "No se entienden las letras", vociferaba la masa. "No salgan a ver un show de rock y quédense en sus casas leyendo un puto libro de poesía", respondía el vocalista. Si hubieran entendido, habrían sabido que Buenos Aires es un damero radiante, que alguna monja tiene 32 dientes blancos, que Rada está cha-cha-cheando en la radio, que Elvis fue visto en Tahití y hasta las tácticas de las cucar
achas. Y entonces no podrías ignorar el mar; entonces vería tu foto, con el inconfundible Atlántico de fondo, a las seis, cuando se cubre de brillantina y no hay casualidad y no hay forma de no entender el mensaje.

En realidad, no habría motivos razonables para fijar la atención en esta gente. Es tan inútil como esta hermosa canción, ahí está Tüssi que no me deja mentir...


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Responsable: Tüssi Dematteis
Obra: Inútil
Frase: (No se entiende)
Momento: 2:19 > 2:39

¡Que grite el rock!



(Por Nico)

Grandes Gritos del Rock (XIX) - De peces y pescados

"Oh por Dios, no".

El ser humano busca respuestas más allá de su pobre conocimiento ante situaciones que lo exceden. Las ruinas podrán ser desconocidas y lejanas al mismo tiempo, pero siempre son nuestras.

El grito de hoy viene del Caribe, y no responde exclusivamente al rock como se lo conoce en nuestro terruño, sino que va un poco más allá y se encuadra en lo que, rosca mediante, algún trasnochado catalogó de “tecno-folclore-andino”.

La melodía oscila entre la desesperación y la carencia, quizá sea esta la única manera de expresar la pérdida y el abandono de lo que no regresa. Tras los velos de un amor que se pierde, tema trillado si se quiere en el ámbito musical, la soledad abre paso a la insignificancia del hombre ante la magnitud de la tragedia, representada en ese amor que ya no será.

Canción que será emblema de una época, bisagra del tiempo; necesario era que la interpretara quién se encuentra al final del camino, el último de la lista, el visionariamente bautizado Delfín.

Hoy traemos un grito que atraviesa Cordilleras... grito que fue punta de lanza visionaria en Chile, donde lo descubrieron hace mucho y contribuyeron al dolor de este artista para darle futuras inspiraciones, nadie duda que su próxima novia estará esperando en Santiago para siempre.

Si están en pisos altos, acomódense bajo una mesa y escuchen el dolor de Delfín Quishpe, antes de temblar.


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Responsable: Delfín Quishpe
Obra: Torres Gemelas
Frase: "Oh por Dios, nooooooooo!!"
Momento: 0:00 > 0:30

¡Que grite el tecno-folclore-andino!

(Por el CORECRIN)

Grandes Gritos del Rock (XVIII) - No tan distintos

"Ahí va la última", dijo el pelado. Nadie conocía la naturaleza profética de la frase, ni siquiera el que la pronunció. Ninguna mirada se desconcertó, ninguna voz se atrevió a preguntar por qué. Las luces no se apagaron y los instrumentos empezaron a rugir aquellos acordes simples y duros que daban inicio a la magia. Aunque sería la última, realmente.

Podríamos decir que esa vez la banda sonó como nunca, él cantó como un dios encarnado,
la multitud deliró hasta a las estrellas y el cielo todo se estremeció. Pero no. Porque la banda siempre sonaba y él siempre cantaba y no existía multitud. Y más que nada porque uno nunca sabe cuándo cerrará una puerta por última vez. En aquel diciembre de 1987 se cerraba una puerta y se abría otra, como siempre sucede. Con dos minutos alcanzaba esta vez, con una frase está bien, no hacen falta grandes discursos. Alguien decía que las últimas palabras son para los necios que no dijeron en vida lo suficiente, y él lo había dicho todo.

Desde Italia, desde Escocia, desde Inglaterra, desde Córdoba, desde Hurlingham, desde el viejo Cemento este pelado llegó para despreciarnos y enaltecernos a la vez. Esa dicotomía feroz que persiste en nuestra idiosincracia y que acaso es nuestro sino, nuestro karma. ¿Qué habremos sido antes de ser una nación con minúscula, reprimida y devastada por botas y fusiles y egoísmo? ¿Qué culpas de antaño estamos condenados a revertir? Este señor lo había entendido todo y fue uno más de nosotros, tan universal sería su alma. Pero yo prefiero no creer en karmas que justifiquen nuestras miserias. Pre
fiero presentir que nuestros karmas empiezan y se van con nosotros, que la vida es la que fluye en un abrazo y se ciega con la luz del microcentro. Y que no hay más cielo que el azul profundo (o negro o turquesa o naranja) que vemos acostados en la arena o en algún hotel, o en la violenta mirada del corazón que nos ama; el cielo es donde las estrellas crecen.

Pero lo mejor es no confiar en mis presentires, que han probado estar errados cada vez que pudieron. Quizá nuestro karma es la necedad de no querer reconocerlo. Quizá desde el cielo que no vemos Luca nos mande alguna canción.


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Responsable: Luca Prodan
Obra: Fuck you
Frase: "Fuck yooooooooooouuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuiiiiiiiiiiiiiaaaaaaaaaaaaaaaddddddddddddgggggggggghhhhhhhhhhhhhhdddddddaaaaaaaa!!!"
Momento: 1:39 > 1:50

¡Que grite el rock!



(Por Nico)

Grandes Gritos del Rock (XVII) - Crónica de la cabeza

Me recuerdo subyugado entre la multitud; sofocado por los gritos, el calor, la energía que ahora no puedo precisar de dónde provenía. Me veo enroscado a la masa, lleno de golpes y sudor, saltando frenéticamente; sin entender, pero sin importarme el entendimiento. La boca seca, dulce, aullando y exorcizando vaya a saber qué fantasmas, qué antiguos fantasmas. Recuerdo los ojos brillando de mis amigos, que eran también tripulantes, sus melenas de caos mezclándose con otras, sus brazos de aire flotando en el vapor cromático. Y mil bocas coreando en trance hipnótico, fluyendo en danzas ancestrales, violentas, inexplicables. Y las hembras empapadas refregándose contra todo, haciéndose elevar como matriarcas de mil reinos de cetros fálicos en espaldas de esclavos, los pechos expuestos a las miradas voraces, libido adolescente a estrenar en pleno griterío y manos alzadas. Y los pijamas alrededor que hacían creer en el sueño, pijamas que vibraban al ritmo cadente, candente, de las armas. Me recuerdo pero no era yo; me recuerdo la masa aquella que jadeaba, latía, se retorcía, vociferaba de la cabeza... y váyanse todos a la concha de su madre y un codo en la mandíbula que no dolía... hijos de puta y un casi desmoronarse al suelo húmedo y atroz, parecido a la muerte... porque en la selva se escuchan tiros, mirada al cielo, mirada al techo goteando transpiración ajena... son las armas de los pobres, las que cargaban invisibles nuestras manos y nuestras voces, que no eran nuestras porque las entregábamos al ritual... los gritos del latino, que salían de tantos corazones ahí abajo, y ahí arriba también, detrás de los trapos que llevaban las tribus como estandarte, y allá en el fondo también, viejos guerreros que creían haberlo visto todo y oído todo y que temblaban haciéndose carne de los miles.

Ceremonia de ofrenda de almas, ceremonia de reivindicació
n de latinidad, latinos más latinos que nunca, aunque fuera ese instante, en ese lugar. Ritual de revolución efímera acaso pero tan conmovedora como una flor que se marchita en un segundo. Reunión de devoción a un ideal supremo y nunca acariciado. Aquelarre de la monada enjaulada que brota de todas partes, de todos los rincones oscuros de la ciudad cerrada por dentro. Una monada heterogénea que de repente es un instante de luz en el alma que nunca se olvida. Me queda la sombra de aquella luz profunda que se evanescía luego del primer resplandecer. Soy un sobreviviente y artífice de eso que construimos una noche en aquel Obras atiborrado de voces y ansias y melodías. Pero ya no soy. Ahora soy algún otro que hoy recordó, en el solitario crepúsculo del porvenir, aquella incursión en lo sublime, enloquecida y vital.

Y el alma que se niega a olvidar el fulgor de las estrellas.



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Responsable: Gustavo Cordera
Obra: Sr. Cobranza
Frase: Para evitar la evidente: "¡¡¡Latinooooooooooooooooooooooooaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhh!!!"
Momento: 4:10 > 4:15

¡Que grite el rock!


(Por Nico)

Grandes Gritos del Rock (XVI) - Precursor y diabólico

Lejos de provocar una polémica tan irrisoria como innecesaria, hoy tenemos un grito del que podría ser la némesis del gritador de la semana pasada. Se trata de Sir James Paul McCartney, un acaudalado señorito inglés que supo ser un gran rockero en sus años más mozos. Tal como su apellido denuncia, formó parte de la dupla químico-musical Lennon-McCartney, aportando piezas que hoy son de lo más vigentes y elaboradas del género.

La de hoy es una canción emblemática. Entre otros, inspiró a Charles Manson para planear sus asesinatos, así que repriman toda pulsión homicida que les surja mientras oyen los acordes infernales. También se considera la primera canción de heavy metal y hard rock de la historia. El génesis de la obra es que McCartney (que por esas épocas ya medía su ego con el monte Everest) envidió a The Who por el sonido agresivo de su "I can see for miles" y decidió competirles. Si escuchan la cancioncita de The Who (muy buena, por cierto) y luego escuchan ésta notarán que le caminó por encima. Paul, satisfecho, se emborrachó y brindó a su propia salud y larga vida. Aún hoy el tema resulta demasiado pesado para oír en ayunas. Sin embargo, la letra es de lo más infantil y divertida; habla de un tobogán en un parque de diversiones lleno de imágenes lisérgicas. Al finalizar, se puede oír a Ringo gritar "I got blisters on my fingers!" ("¡Tengo ampollas en los dedos!"). Pobre el buen Ringo. Lo que debe haber sufrido cada vez que encendía un cigarrillo de droga con esos dedos mochos.

Suponemos que Lennon (él no sabía si medir su ego con la exósfera o, cabalmente, con la distancia del planeta La Tierra al Sol) debe haber reventado de bronca porque su amiguete era más duro que él (o estaba más duro que él, por suerte no usamos el To Be), pero esa es otra historia.

Y los dejo con este gritazo en este jueves soleado de verano en el que el sol arroja brillantina, pero sobre el asfalto que brama de esta ciudad tan en llamas.

Ajústense los baberos y escuchen.


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Responsable: Paul McCartney
Obra: Helter Skelter
Frase: Grita todo el tema, pero digamos: "... and I see you agaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaain!!! Yeah yeah yeah!!!"
Momento: 1:54 > 1:59

¡Que grite el rock!


(Por Nico)

Grandes Gritos del Rock (XV) - So heavy

Es como un trance hipnótico de ocho minutos. La quiere tanto. Pero tanto la quiere. Y ella es tan pesada. Lo está volviendo loco. Pero la quiere tanto. Tanto la quiere. Y ella tan pesada. Y lo vuelve loco. Y... Y... Y...

Es como una pesadilla entre el jardín de pulpos y el sol que viene. El sucumbir de nuestra razón al misterioso paladeo de la insistencia. Mil variantes para decir lo mismo terminan diciendo otra cosa. Los alquimistas creían que al repetir un mismo procedimiento (vasto, nimio, prolongado procedimiento) llegaría una iteración en la que el resultado variaría por artes desconocidas. Nuestro gritador del día (pavadita de gritador) sabía de esto. Como no era químico, hizo música. El resultado, magnánimo, se asoma a veces aunque la grabación sea siempre la misma (como si algo fuera perenne en este Universo epiléptico). El final nos abandona en el cénit, como los grandes amores, como las filosas tragedias, pero habremos entendido que dejarnos llevar era el único camino posible. ¡Ay de los que confían en el libre albedrío! De esto no se vuelve.

Hoy tenemos a uno de los músicos más influyentes del siglo XX y del rock mundial. En esta ocasión, inventando con los Beatles las bases del heavy metal, como para matar el tiempo. El grito es tan desolador que no hay alma sensible que no quede devastada. Y qué más decir de Lennon, che.

Un milagro que viaja 41 años para explicarnos otra vez cómo era eso de hacer rock.


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Responsable: John Lennon
Obra: I want you (she's so heavy)
Frase: "YYYYYEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!
"
Momento: 4:28 > 4:31

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (XIV) - Un buen muchacho

Dalton es un pueta del rock. A mí me dijeron que vive en Buenos Aires (barrio del Abasto, claro), pero es oriental, como el postre Chajá, el Pepe Mujica, el chivito canadiense y Mao Tse Tung. Como tantos otros, se trata de un vocalista que desobedece los dogmas tradicionales de su arte. A la afinación, le responde con el caos; a la voz pulida, con alambre de púas; a la delicadeza, con pulenta; a las críticas, con un grito del rock. Sus creaciones, tan viscerales como potentes, navegan entre el bullicio y el sosiego. Con su banda de Buenos Muchachos proponen una estética diferente y oscura, que revuelve los rincones ocultos de nuestras almas. Le cantan a la eternidad de Kurt Cobain, a los escalones oscuros que bajan al ritmo del HIV, al vientre de Cecilia que choca con dolor y a las espinas de tu piel (¿Qué habrá sido de aquellas espinas? ¿Qué corazón estarán helando? Seguramente alguno en el que hay espacio para los dos).

"La hermosa langosta aplastada en la vereda" es el simpático título de la obra que hoy se ofrece ilegalmente al mundo. Una vez dije que este grito no puede concebirlo alguien que no sea rioplatense. No sé por qué, pero me da esa sensación. Saltarán ahora mis amigos orientales a decir que sólo un oriental; solamente para pelear, les voy a decir que lero lero, que está en Buenos Aires.

Monos en la mesa y a disfrutar de Pedro Dalton.


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Responsable: Pedro Dalton
Obra: La hermosa langosta aplastada en la vereda
Frase: "... En leña candenteeeeeeaaaaaaaahhhhhhhhh"
Momento: 1:59 > 2:05

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (XIII) - El Abuelo de la Chabacana

Nació bajo el signo de Escorpio, en el sol de una noche, el penúltimo mes, el primer día. El domingo se cumplieron 27 años, por eso lo sé. Padeció las feroces garras de la educación pública en "La 14", bastión austral de sabiduría. Fiel al barrio, blasfemo, terminó sus estudios secundarios en la benemérita esquina de Achala y Agaces. La matemática lo abrumó minuciosamente, la historia lo sedujo como las sirenas a Ulises, la biología lo ignoró con su siempre verde indiferencia y la educación física nunca pudo con él. La lengua y la literatura, viejas enemigas, terminaron por engatuzarlo y se dejó engrupir allá en su mocedad. Su romance sería irremediable.

Corrían los comienzos del siglo y del milenio. Alianzas y torres caían, presidentes y vices se sucedían en la vorágine. En medio del caos, una luz negra surgía para devorar el último resquicio de claridad. Entonces nacía, bajo los fatales influjos de nuestro amigo, la sociedad que el mundo conociera como "Instrumental acústica de la magnificencia de los dioses impíos en pianissimo son, patuetic bongoses Mary ummh that is good en la gulivera de la Chabacana Orchestra
". Algunos, profanos, la llamaron "Chabacana Orchestra". Otros, audaces e inútiles, se dijeron miembros, lo cual bastó para que lo fueran. Hubo quienes la creyeron más de lo que era: "¡Vade Retro, Satanás!", conjuraban feroces. La mayoría, desde luego, la ignoró inmaculadamente.

La Chabacana, que así preferimos llamarla sus miembros más detractores, era resultado de la naturaleza. Nada hacía, excepto ser. Nadie la conformaba, excepto nosotros. Nunca se manifestaba, excepto en boca de quienes querían destruirla. Ante nadie comparecía, pues dios se le parecía un mezquino y patético jugador de aje
drez: La Chabacana era Dios detrás de Dios, la que la trama empieza, la que no posaba sus manos grasientas sobre el tablero. Y nuestro homenajeado, hoy lo sabemos, era uno de sus engranajes.

En la edición especial de hoy, que la mayoría de ustedes ya habrá optado sabiamente por dejar de leer, traemos algo único. Único en el sentido más estricto de la palabra, si es que lo tiene. Los mendigos del cosmos, los Condenados, han vociferado a los dieciocho vientos su triunfo: "Nostros poseemos registros de una reunión de la Chabacana Orchestra". Eso, ellos creen, los justifica, les permite existir. Claro que nadie les creyó, claro que los mismos que negaron siempre la existencia de la Chabacana se sintieron vejados, claro que todo eso no importa, porque capturar la esencia de algo es tan baladí como imposible. "¡Son ni más ni menos que los Ilustres Desconocidos con su amigo el Abuelo!", gritaban los incrédulos mientras se rasgaban los codos y se lamían las vestiduras, presas del odio, del estupor, de la envidia. Así perdemos los registros de lo que fuera la Chabacana, en el vórtice entre el odio más infantil y el amor más cruento. A nosotros nos mienten los recuerdos, diciéndonos que alguna vez la integramos, y somos de creer que la Orchestra no desapareció, sino que se hizo total, universal, en el caos que viniera a redimirla para toda la eternidad. Dándole la espalda a la controversia, hoy tenemos el famoso material de la discordia para ofrecer al mundo, que acaso nunca entenderá su significado.


Lo llamaron Abuelo, Nata, Viejo, Anciano, AquelDeLosCampos y, en raras ocasiones, Ariel. Su vida después del desacato que narramos, se vuelve nebulosa y esquiva. Dicen que lo vieron una noche de verano, en el Palacio Ducó, parapetado en lo más alto del Sector Bonavena, desnudo, frenético, aullando "Mary ummh that is good!!!" y haciendo gestos obscenos al cielo (siempre confundió a María Magdalena con la Virgen Santa, curioso guiño del gran libro, ¿no?). Pero tantas cosas dicen, que nada puede creerse, y mucho menos, estas tediosas líneas.

Dondequiera que estés, oh Gran Abuelo, feliz cumpleaños.


Universo todo: cuchá al Abuelo.


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Responsable: Ariel Verdún
Obra: Toma dos blues
Frase: "Veo el sol, sobre los techos, y estoy con vos, y estoy con vos, y estoy con voooooooos..."
Momento: 3:33 > 3:50

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (XII) - Un hippie y sus amigos

Para seguir en esta racha de gritos no-estadounidenses, traemos hoy el de un simpático borrachín inglés, de esos que te imaginás agarrándose a trompadas en una cantina.

El hippie tenía 25 años cuando se subió al escenario, atestado de gente y cables, aquel lunes 18 de agosto de 1969, en un remoto descampado de New York. Tenía enfrente a más de 200.000 personas que habían bailado toda la noche, frenéticas, al volumen colosal de The Who. Pero ahora eran las 2 de la tarde, había quedado atrás la maratón musical que los arrastró hasta la mañana. Luego de algunos temas ya estaba más cómodo, el alcohol y la buena onda general ayudaban. Antes de interpretar su última canción, daría al público una recomendación que el mundo parece haber acatado hasta hoy: "Remember it". Luego, entre espasmos, retorcijones y botas con estrellas haría un cover que, según dicen, logró superar al original, aunque era de los más grandes.

Escuchemos a Joe Cocker cometiendo el divino sacrilegio de parafrasear a los de Liverpool, con una pequeña ayudita de sus amigos.


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Para ver (en vivo en Woodstock)

Responsable: Joe Cocker
Obra: With a little help from my friends
Frase: Ininteligible. Algo así como "AAAAAAAAAAGGGGGGGGHHHHHHHHH!!!!!! LOOOOOOVEEEE!!!!!.... arghghdsfhaklse"

Momento: 5:18 > 5:25

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (XI) - Rockerian que gritian

Banda descendiente de la comunidad armenia en el Imperio, sus canciones nos permiten distinguir claramente lo que es odiar al sistema. Nos recuerdan el genocidio armenio, la promiscuidad hollywoodense y los deliciosos fatay, sin olvidar nunca pegar un buen grito para sacudirnos el más recalcitrante conformismo.

Serj Tankian formó la banda con Daron Malakian allá p
or el '95. La bautizaron "System of a Down" en alusión a un poema del mismo Daron. Y luego, entre hummus y deditos de novia, compusieron un puñado de canciones que formarían su primer disco, que se llamó como la banda. Siguió a éste una breve y sublime sucesión de trabajos discográficos, todos desarrollando la monotemática particular de la banda: "Toxicity", "Steal this Album" y, probablemente lo mejor, el doble "Mezmerize/Hypnotize". Luego tomaron un receso que dura hasta la actualidad.

Oigamos aullar a Serj, entre el silencio sagrado y el sueño
...


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Para descargar (Todo el disco)
Para ver (en vivo)

Responsable: Serj Tankian
Obra: Toxicity
Frase: "Disorder... Disorder... Disoooooooooooooooooooooordeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer!!!
"
Momento: 3:20 > 3:33

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (X) - ¡Dios salve al Bufón!

Nunca tan negra esta página. La edición de hoy es especial y triste. El viernes pasado Osvaldo "Ossie" Garbuyo decidió alejarse para siempre de las lágrimas y los desengaños del mundo.

Ossie era el vocalista de Bufón, una gran banda uruguaya del under que hace poco sacó su tercer disco. Para más señas, él fue el que escribió la canción "Colabore", de la Vela Puerca (el mejor tema de su último disco). Pero nada mejor que sus letras para saber quién era este oriental que, además de rockero, era cocinero de oficio y poeta ácido por necesidad.


Y como en estos momentos no tiene sentido decir mucho, dejemos gritar al querido Ossie, que ya debe haber entrado fumando y sin pedir perdón a su soñada Nérpola.


¡Salú, Ossie! Gracias y hasta siempre.


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Responsable: Osvaldo "Ossie" Garbuyo
Obra: Demoledor
Frase: "Contame del secreto... para ser... ¡¡¡Un ganadoooooooooooooooooooooooooooorrrrrr!!!
"
Momento: 3:24 > 3:36

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (IX) - El grito divino

Acá ha gritado mucho Mandinga... Es hora de que grite Dios, o por lo menos un representante. Y buen representante del Dios católico sin dudas es su hijo, o él convertido en hombre, o una de las formas de la Santísima Trinidad... O bue, no sé, como verán es bastante complicado el escalafonerío eclesiástico. La cuestión es que hoy grita Jesús, a ver si también podemos oír una voz santa.

Ted Neeley en 1973 era hippie y cantante. Fue convocado por Andrew Lloyd Webber para el papel protagónico de Jesús en lo que sería su m
usical más importante: "Jesus Christ Superstar". La película resultó controversial y requirió grandes cantidades de marihuana para el elenco. El resultado fue sencillamente excelente.

Escucharemos a Jesús en el monte Gethsemane. E
s el único momento registrado en la Biblia en el que flaquea su condición de Mesías y, más humano que nunca, le pide a Dios que le evite su destino: "Padre, si es posible, aleja de mi este cáliz, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lc. 22,42). En la versión de Lloyd Webber, la frase es: "Take this cup away from me, for I don't want to taste its poison". Esta hermosa oración de Jesús, sin embargo, no es tan recordada como sus milagros y su crucifixión. A mí me gusta mucho más ese Jesús humano, lleno de debilidades y dudas, más hombre que Dios. Creo que eso lo hace más admirable, más allá de creer o no en su condición divina, porque si no hubiese tenido dudas y debilidades, ¿cuál es el mérito? Así cualquiera, digamos... Pero no. No se puede sufrir sin ser hombre. Y la oración de Gethsemane no deja dudas del dolor que sentía.

Pero dejémonos de tribulaciones y disfrutemos del milag
ro más rockero de Jesús.

¡Amén!


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Responsable: Ted Neeley
Obra: Gethsemane (I only want to say)
Frase: "ALRIGHT!!! I'LL DIEEEEEEEE!!! UOOOOHHH
UOOOOHHH!!! JUST WATCH ME DIE!!! SEE HOW... SEE HOW I DIE... OOOUUUHHHH JUST WATCH ME DIE!!!"
Momento: 3:43 > 4:06

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (VIII) - Extremo y duro

"Abre... la puerta... que soy el Diablo que vengo con perras...
Abre... chiquilla... las piernas que vengo a clavarte semillas...
Como cada día en el infierno me aburría, me fui de bar en bar
Vi a la Virgen María, cansada de ser virgen, metida en un portal..."

Estas frases son habituales en Robe Iniesta. Será por eso que sus letras fueron censuradas por diversos medios e incluso han visto prohibidas sus presentaciones en varias ciudades y pueblos. Pero a él no le importa. Él cree que lo más importante de una canción está en su letra y quiere ser más poeta que músico. Quiere cagarse en la autoridad, se burla de la rehabilitación por drogas, manda a todos a tomar por culo, acaricia lo profano, lo promiscuo, lo fatal, lo ridículo, lo asqueroso. Pero después vuelve a ella, a esa imagen de flores y hadas y lunas que tanto lo persigue; al pedacito de cielo, a las cataratas puestas del revés, a la primavera desbocada, a temblar cuando la ve, a la vereda de la puerta de atrás y a los sueños. Pero después da vuelta la esquina y entonces todo se desmorona: las flores y las hadas, la luna y ella, que al fin de cuentas es otra puta.

Y entre besos, sexo, agujeros, mierda, corazones, bocas, disparos y otras drogas transcurren los versos de este poeta español, que además es la voz principal (cómo no) y guitarrista de Extremoduro.

Grite nomás, Robe...


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Responsable: Robe Iniesta
Obra: Puta
Frase: "Que nada me interesa de alrededor, me subo a lo más alto de la locura, encuentro a mi princesa hablando con la luna, echándose carreras a ver quién es más... ¡¡¡¡PUTAAAAAAAAAAA!!!!"
Momento: 1:34 > 1:46 y 4:23 > 4:35

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (VII) - Así grita la muerte

- Pensá en la muerte o en algo horrible y cantá -, le aconsejó Roger.
Clare asintió, respiró profundo, se aclaró la gola y se dispuso a improvisar su pista. Al finalizar la tercera toma, salió de la sala avergonzada y pidiendo disculpas a la banda, que no entendía dos cosas:
1. ¿Por qué Clare pedía disculpas, si había perpetrado una de las piezas más emotivas y recordables que dio el rock?
2. ¿Cómo elige Dios a quién dictará al oído sus designios exactos, inabarcables, sobrehumanos que engendran el arte?

Eso dice la leyenda. Y también dice que "El gran concierto en el cielo" se llamó antes "La secuencia de la mortalidad", "La canción de la religión" y "Eclesiastés", que para ser de Pink Floyd, no es nada raro.

Pero nada aportan mis palabras; el idioma no sirve para explicar los milagros.

Clare, enseñanos cómo se oye la muerte cuando se acerca...



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(versión en vivo)

Responsable
: Clare Torry
Obra
: The Great Gig in the Sky
Frase
: "AH", "OH", "EH", y "UH", alternándose y variando divinamente.

Momento
: 1:07 > 4:29


¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (VI) - ¡Despertate!

¡Arriba, argentinos!, ¡Despiértense, remolones!, Vamo' arribaaaaa cheeee, tiritití-tiritití, Open your eyes, coca amigo, ¡Dale que son las 10!, y algunas otras. En todos los lugares y momentos hay formas diferentes de despertarse.

Se trata de despertarse, en definitiva. Ahí está la clave de todo. Lo dicen los brahamanes, los budistas, los hindúes, los místicos, los yoguis, los hare-krishna, Jesús, las madres de todos, los despertadores chinos, los pájaros, los trenes, los gallos y los amantes. Todos coinciden en instarnos a despertar y terminar la noche, salir del sueño.

Rage Against The Machine es el pintoresco y acertado nombre de la banda californiana que hoy nos ofrece sus gritos. Estos gritos buscan despertarnos, salir del letargo, del engaño, de la gran farsa que dibujaron ante nuestros ojos y que no nos permite ser libres.

Zack de la Rocha nos grita al oído, desesperado, maníaco, en pleno ataque de claridad, en pleno arrebato de luz. Oyámoslo y odiemos la máquina. Sólo la verdad nos hará libres y sólo la vigilia nos mostrará la verdad.


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Responsable
: Zack de la Rocha
Obra
: Wake up
Frase
: "WAKE UUUUUUUUP!!!!!!!
WAKE UUUUUUUUP!!!!!!! WAKE UUUUUUUUP!!!!!!! WAKE UUUUUUUUP!!!!!!! WAKE UUUUUUUUP!!!!!!! WAKE UUUUUUUUP!!!!!!! WAKE UUUUUUUUP!!!!!!! WAKE UUUUUUUUP!!!!!!!" (Después grita la guitarra, y también lo hace muy bien)
Momento
: 5:07 > 5:31

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (V) - De machos y monos

Corrían los fines de la década infame de los noventa y un amigo había comprado un auto. A falta de absolutamente todo lo necesario para establecer vínculos ocasionales con el sexo opuesto (y a sobra de fracasos en las diversas y hasta extravagantes tentativas para lograrlo) nos paseábamos con la barra por los Arcos de Palermo a bordo del Falcón con esta canción al taco y golpeando el techo del auto como primates. Aún hoy se desconoce a ciencia cierta si esta actitud es causa o consecuencia de los desengaños en el arte de la galantería. El lector sospechará la evidente verdad subyacente: el hombre que se jacta de triunfar con las mujeres es puto.

Cuestión que Ski
d Row grabó esta canción y la metió en el disco Slave To The Grind. Nosotros metimos el disco en forma de casete en el estéreo del auto. El sonido llegó a mi cerebro y lo quemó como ustedes bien saben.

El culpable del grito, Sebastian Bach, se separó de la banda en 1996 para dedicarse de lleno a beber; parece que lo hacía de modo aficionado y quería tener más tiempo para perfeccionar su habilidad. Tanto no lo logró porqu
e sigue vivo, pero créanme que se nota que hizo su esfuerzo.

Damas, caballeros y adolescentes ilusionados, les presento "Monkey Business", que traducido literalmente es "Cosa e' monos"
(Cambridge Institute - Certificate in Advanced English), como les conté más arriba .



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Responsable
: Sebastian Bach
Obra
: Monkey Business
Frase
: "Can't close the closet on a shoe box full of booooooooooOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHSSSSSSS COME OOOOOOOOOOOOOOOOONNNNNNNNNN AAAGGGHHHHH!!!!!!!!!!" (Espero que se entienda el creccendo).
Momento
: 0:28 > 0:43

¡Que grite el rock!

Grandes Gritos del Rock (IV) - Gritos para el Apocalipsis

Hay gente que nació para hacer rock. Y hay gente que nunca supo desafinar. Y hay gente que nació para gritar. Ian Gillan forma parte de esos tres grupos privilegiados al mismo tiempo. Cuando existe alguien así, sólo resta esperar las maravillas. En esta ocasión, les traigo uno de los gritos que más me ha conmovido desde que tengo recuerdos. Este grito me acercó al rock y me obliga a permanecer misteriosamente unido a su influjo. Se trata de una colección de gritos dentro de una obra magistral (probablemente la mejor lograda de Deep Purple) que merece toda nuestra admiración. No me gusta ser coercitivo, pero escuchen esto porque sospecho que puede cambiarles la vida como lo hizo conmigo.

Y creo que todas estas palabras vienen sobrando, así que los dejo sin más con aquel que supiera interpretar al mismo Jesucristo sobre el escenario (en la clásica obra de Andrew Lloyd Weber) y que, una vez más, nos obliga a reconocer el irremediable valor musical de los ingleses.

En tiempos de gripe A, Macri en el poder, supresión de besos y llantos peligrosos, sólo nos queda gritar.



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Responsable
: Ian Gillan
Obra
: Child in time
Frase
: “Ah ah ah!!! Ah ah ah!!! Ah ah ah!!!”
Momento
: 2:54 > 3:17 y 8:40 > 9:03

¡Que grite el rock!