Campaña AntiMartes (23) - AYER: Broma del Cronopio

(Concebido el miércoles 12 de noviembre de 2008)

Resulta que entre ayer y hoy se ha suscitado un claro desplazamiento del tiempo. Me puse a pensar por qué y noté que nuestro amigo Julio Cortázar nos estaba haciendo una jugarreta marciana desde el más allá.

Lejos de pretender justificar mi retraso, simplemente quiero negarlo rotundamente. Sucede que el tiempo fue desplazado y, si bien hoy es miércoles, este mail indica claramente que debería ser martes. Desconozco el efecto que puede tener esto sobre el cosmos, pero les recomendaría una sola cosa: traten de cuidarse mucho de ayer, porque nunca se sabe. Y en realidad no existe tiempo verbal posible para conjugar la advertencia; sería como “Ayer cuídense” u “Hoy cuidate de ayer”.

Noté que el guiño correspondía al escritor cuando leí que fue un martes cuando murió su amada y también fue un martes cuando él fue enterrado. Resulta evidente su póstuma aversión por este día. Luego, buscando entre sus relatos, encontré el siguiente, que ilustra, denuncia, prueba y corrobora el corrimiento temporal del que hemos sido víctimas:

“Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos estan donde la llave, puede suceder que encuentre la biiletera llena de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del télefono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías. Así es que este cronopio se aflige horriblenrente y corre a mirarse al espejo, pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paraguero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para que. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y tambien las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero o un libro de Samuel Smiles.“

Una vez más, sin retrasos, en tiempo y forma, a pesar de la calamidad atroz que Cronos condescendió a ceder al Gran Cronopio, esta edición los saluda.

Hasta la próxima.

Grandes Gritos del Rock (XIV) - Un buen muchacho

Dalton es un pueta del rock. A mí me dijeron que vive en Buenos Aires (barrio del Abasto, claro), pero es oriental, como el postre Chajá, el Pepe Mujica, el chivito canadiense y Mao Tse Tung. Como tantos otros, se trata de un vocalista que desobedece los dogmas tradicionales de su arte. A la afinación, le responde con el caos; a la voz pulida, con alambre de púas; a la delicadeza, con pulenta; a las críticas, con un grito del rock. Sus creaciones, tan viscerales como potentes, navegan entre el bullicio y el sosiego. Con su banda de Buenos Muchachos proponen una estética diferente y oscura, que revuelve los rincones ocultos de nuestras almas. Le cantan a la eternidad de Kurt Cobain, a los escalones oscuros que bajan al ritmo del HIV, al vientre de Cecilia que choca con dolor y a las espinas de tu piel (¿Qué habrá sido de aquellas espinas? ¿Qué corazón estarán helando? Seguramente alguno en el que hay espacio para los dos).

"La hermosa langosta aplastada en la vereda" es el simpático título de la obra que hoy se ofrece ilegalmente al mundo. Una vez dije que este grito no puede concebirlo alguien que no sea rioplatense. No sé por qué, pero me da esa sensación. Saltarán ahora mis amigos orientales a decir que sólo un oriental; solamente para pelear, les voy a decir que lero lero, que está en Buenos Aires.

Monos en la mesa y a disfrutar de Pedro Dalton.


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Responsable: Pedro Dalton
Obra: La hermosa langosta aplastada en la vereda
Frase: "... En leña candenteeeeeeaaaaaaaahhhhhhhhh"
Momento: 1:59 > 2:05

¡Que grite el rock!

Campaña AntiMartes (22) - HOY: ¡Temblad, mortales!

(Concebido el martes 4 de noviembre de 2008).


Resulta que en este mismo momento, mientras todos estamos arrastrando este horrible martes gris y carente de jolgorio, nuestros amigos los estadounidenses están muy cocoritos eligiendo a su (nuestro) presidente. Y en realidad, lo que están eligiendo es blanco o negro, black or white, como en un enorme tablero de ajedrez o, por qué no, de backgammon. Es decir que los desfachatados tienen la “frescura” de burlarse de la política mundial y del orden internacional decidiendo votar ya no entre la borrachera o la ecología, el ejército o la fellatio, ¡sino entre el blanco y el negro! ¡Habrase visto descaro semejante!

Ahora bien, yo me pregunto: Si ahora deciden entre el blanco y el negro, como si se tratara de alfajores Bagley, ¿qué votarán un lustro después? ¿Par o Impar? ¿Mayor o Menor? ¿Docena, calle, trifecta? ¡Creen que pueden gobernarnos desde un gran casino de Las Vegas! Podríamos entonces suponer un orden valorativo mundial, mediante el cual cada uno de nosotros, simples peones, tendríamos un valor en su gran mesa de ruleta o de damas o de tinenti, poco importa. Aventuremos algo así:

- Latinos: Fichitas de 5 guita
- Africanos: Fichitas de 3 guita
- Europeos: Tabletitas de 10 pesos
- Asiáticos empresarios: Tabletitas de 20 pesos
- Asiáticos arroceros: Fichitas de 1 guita (son tantos…)

Entonces se repartirían el mundo entre ellos, jugándolo al blanco o negro (si fuera “colorado” y “negro” sería demasiado evidente la tramoya, inclusive para infradotados como los sudacas). Así que no se extrañen cuando vean el territorio estadounidense como un tablero de casilleros blancos y negros, según haya sido su voto. Pronto lograrán su objetivo de dividir al mundo entero en pequeños casilleros; allí nos despertaremos a la dura realidad: no somos más que un juego didáctico marca Ruibal… O Hasbro, estamos en acción…

La bolita está girando, los peones enfrentamos nuestro macabro porvenir, las fichitas danzan en los números de la desgracia y la ventura, ¡la suerte ha sido echada! ¡Negro el 4!

Hasta la próxima.